La introducción de técnicas mixtas en la pintura, en busca de nuevos procedimientos de expresión, abrió otros cauces para investigar la materia utilizando óxidos vitrificables, pigmentos acuosos y reactivos químicos, que aún apartándose de los conceptos tradicionales, han permitido un enriquecimiento de la calidad tonal. Pero al utilizar el fuego permitió realizar las obras en soporte metálico, como el cobre, tan útil para los grabadores.
Este es el caso de Fernando Brasó, quien mediante una técnica personal, logra obras de una gran belleza. La técnica que desarrolla tiene una cierta relación con la pintura vitrificada, si bien no necesita fundir los colores a elevadas temperaturas.
A diferencia de las planchas vitrificadas, las láminas empleadas por Brasó para sus realizaciones pictóricas, no requieren un tratamiento químico específico. Tampoco el color lo aplica necesariamente a pincel o espátula. Utiliza el soplete » a modo de pincel generador de fuego «, manteniendo una temperatura adecuada que «provoca las reacciones químicas en cadena», según su expresión. Sin prescindir del agua durante el proceso de creación, como elemento moderador, va logrando las tonalidades hasta conseguir obras de gran factura, que pueden colocarse a la altura de las mejores creaciones abstractas.
La estancia de Brasó en tierra Balear, tan sugerente para el artista, propicia su vinculación a la pintura. Tras una serie de experimentaciones químicas sobre metales, en 1984 realiza su primera obra, titulada » amanecer después de un sueño «.
Sus años de experiencia con reactivos químicos asociados a pigmentos acuosos, le han permitido nuevos ensayos y la obra que ahora presenta es consecuencia de una cuidadosa selección de temas, con extraordinarias abstracciones de color.
Artista original, con proyección futura, Fernando Brasó hace su aparición en el mundo del arte, aportando una técnica personal, cuidada, rica en calidades, con un lenguaje que es exponente de su gran sensibilidad para los temas pictóricos.
Pedro M. TRAPERO
Secretario de la asociación de Pintores y Escultores de España.
Madrid 1988